miércoles, 2 de abril de 2008

JORNADAS DEL IOM en Posadas -octubre 07

Foto: Esther Mayo, María Isabel D´Andrea y Fernando Abelenda

Instituto Oscar Masotta-Delegación Posadas

¿Qué hace el psicoanálisis ante los problemas de la salud pública?

Por Christian Gómez

El sábado 6 de octubre se llevó a cabo la primer jornada de la Delegación Posadas contando con una importante y variada concurrencia de psicoanalistas, trabajadores de la salud de la ciudad de Posadas, interior de la provincia de Misiones así como colegas de la ciudad de Asunción del Paraguay.

Se conformaron tres mesas de trabajos a partir de los siguientes títulos: Consumos y adicciones-la familia y sus transformaciones- Nuevas angustias-El reverso del amor.

A modo de apertura Christian Gómez sitúo las condiciones locales que hacen posible la Delegación a partir del trabajo de Enrique Acuña con un grupo de analistas de la ciudad de Posadas que confluye en la visita en junio de este año, de Germán García. La Delegación, afirmó, es consecuencia de ese trabajo y esa visita. A continuación hizo referencia al nombre de Oscar Masotta (Oscar Masotta, los ecos de un nombre, de Germán García, fue la referencia) y a la red que constituye el Instituto a lo largo y ancho del país comentando la política de consolidación y extensión del psicoanálisis propiciando una red federal de enseñanza sistemática y no dogmática que lo funda en julio del 2000.

En relación al título de la jornada (¿Qué hace el psicoanálisis ante los problemas de la salud pública?) señaló, siguiendo a Eric Laurent, el contexto actual como aquel en el que la salud pública se convierte en un problema moral y político agudo, lo cual interroga al psicoanálisis en tanto el psicoanalista es llamado a intervenir en los debates que agitan a la cultura.

La primer mesa: Consumos y adicciones-La familia y sus transformaciones estuvo integrada por Marcelo Kremis (Presidente de la Asociación de Psicoanálisis de Formosa ), Lorena Danieluk (Responsable de la Delegación Posadas) y Christian Gómez (Responsable de la Delegación Posadas) con la coordinación de Claudia Fernández (Responsable de la Delegación Posadas).

En primer lugar, Marcelo Kremis se refirió a las tensiones entre el funcionario público y el psicoanalista cuando se trata de la demanda estatal de solución de problemas de aquellos que no se adaptan a las normas sociales. Lo cual pone en juego la posición del psicoanalista en el ámbito de lo público. En este sentido señaló la cuestión del nombre (adicto) como modelo de abordaje en comunidades terapéuticas y la llamada recaída como destino dejando planteada la pregunta sobre como hacer jugar en ese espacio la singularidad en tanto una política del psicoanálisis.

Por su parte, Lorena Danieluk situó lo que llamó la familia y sus transformaciones con el fondo de nuestra época oponiéndola a la época de Freud (La moral sexual cultural y la nerviosidad moderna) a partir de la tesis según la cual la relación entre los sexos transforma la idea de familia. A partir de la lectura de un trabajo de Enrique Acuña (Lo real miente (en el síntoma)) destacó como marca de la época el hecho que lo privado se hace público dando lugar a tratamientos catárticos vía los mass-media, pero donde no se supone que el que habla se escuche. En tanto el que recibe el síntoma (mensaje dirigido al Otro) lo determina en su interpretación, señaló diferentes respuestas a partir de la categorías del universal y el particular como diferentes al psicoanálisis en tanto sentido nuevo de lo singular.

Por último, Christian Gómez se refirió al estallido de la noción de drogas como un fenómeno que “nos compromete a todos” como una problemática acuciante para la salud pública, por lo que da lugar a diferentes respuestas. Mas allá de los imperativos universales y los modos particulares de uso de drogas encontramos un fatum (destino, expresión de Germán García para referirse a los consumos) singular como respuesta a lo irreductible de la pulsión como experiencia de un vacío.

La siguiente mesa: Nuevas angustias, contó con las ponencias de Ester Mayo (Responsable de la Delegación ) y Fernando Abelenda (Coordinador del Centro de Investigación y Docencia (C.I.D.) Corrientes-Chaco del Instituto Oscar Masotta). Coordinó María Isabel D’Andrea.

En primer lugar tomó la palabra Ester Mayo quien sitúo el pánico, el miedo y el vértigo como nuevas formas de la angustia, señalando la actualidad de aquella clasificación freudiana de neurosis de angustia si tenemos en cuenta el auge del panik attack caro a la nomenclatura americana en boga. A partir de un pertinente recorrido por las principales vías freudianas para abordar el fenómeno de la angustia (angustia realista, angustia neurótica, señal de angustia) distinguió la angustia lacaniana a partir de la tesis según la cual la angustia no es sin objeto. ¿Qué hacer con la angustia? Según Ester Mayo, la respuesta a esta pregunta supone una divisoria entre el psicoanálisis y otros tratamientos actuales que apuntan a su reducción.

Fernando Abelenda partió de la pregunta ¿Cómo tratar la angustia en la actualidad? siendo una cuestión de grados aquello que la determina como patológica, en tanto se trata de un fenómeno universal. Situó de manera precisa la definición de ansiedad (nombre con el que se tiñe la angustia en la clasificación del DSM) como ligada al tratamiento comportamental del fenómeno (Las TCC actuales) para distinguir la vía lacaniana de redefinir la angustia freudiana. A partir de la tesis de Eric Laurent según la cual asistimos a una generalización del trauma señaló el carácter de sorpresa del trauma (Actualidad del Trauma, Germán García) en tanto acontecimiento que se conecta con algo íntimo y singular del sujeto. Desde el punto de vista del psicoanálisis no se trata de volver a un estado anterior sino de la aparición de algo nuevo.

La mesa final: El reverso el amor, contó con las intervenciones de Ariel Delgado (Responsable de la Delegación Posadas) y María Isabel D’Andrea (Responsable de la Delegación Posadas). Coordinó Christian Gómez.

En primer lugar, María Isabel D’Andrea situó el fenómeno de la transferencia como algo que no hace a la especificidad de la experiencia analítica siendo lo específico del psicoanálisis el lugar que la transferencia tiene como concepto fundamental. Ubicó, en el ámbito de lo público (instituciones de salud, etc) la vertiente freudiana de obstáculo de la transferencia señalando una salida analítica por la vía de una política del deseo, posible en aquellos lugares donde se constata la presencia del psicoanálisis y de los psicoanalistas.

Ariel Delgado desarrolló a partir de Jacques-Alain Miller la dimensión imaginaria de la transferencia (resistencia, repetición, sugestión) como subordinada a lo transfenoménico del sujeto supuesto al saber, para pasar del brillo del agalma socrático a la causa del deseo. Rodeos, según Ariel Delgado, para hablar de su transferencia al psicoanálisis.

A modo de cierre de la jornada María Isabel D’Andrea mencionó los puntos salientes de los trabajos presentados: lo que caracteriza la subjetividad de la época, el contexto de lo público con sus imperativos universales y el psicoanálisis como aquella praxis que permite la emergencia de lo singular. Reiteró, a modo de despedida, la invitación a los presentes al trabajo futuro de la Delegación del I.O.M en Posadas.-

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