miércoles, 20 de mayo de 2009

Reseña: Primeras Jornadas del Litoral

Marcela Romero, Christian Gomez, José Chaín, María Jose Roca. (de izq. a dcha.)










































Luis Polo, Claudia Fernandez, Julieta Rios y Cecilia Poggio (de dcha. a izqda.)









INSTITUTO OSCAR MASOTTA


PSICOANALISIS: PRINCIPIOS Y FINALIDADES

1º Jornadas del Litoral


-Hacia el Bicentenario-


Por Christian Gómez


El día sábado 16 de mayo en la ciudad de Posadas se llevó a cabo la 1º Jornada del Litoral-hacia el Bicentenario- inaugurando así un programa de trabajo que en tres años llevarán a cabo las delegaciones de Paraná, Posadas y el C.I.D Corrientes-Chaco.

Bajos los subtítulos modalidades del psicoanálisis, modalidades del síntoma y modalidades del diagnóstico se organizaron las mesas de trabajos, que contaron con expositores de las 4 ciudades organizadoras.


Modalidades del diagnóstico

En la primer mesa, modalidades del diagnóstico, preñaron sus trabajos Fernando Abelenda (C.I.D Corrientes-Chaco) y Lorena Danieluk (Delegación Posadas), con la coordinación de Cecilia Poggio (Delegación Paraná).


Fernando Abelenda se refirió a la vigencia de la histeria y la neurosis obsesiva en la clínica actual diferenciando la clínica actual de la clínica analítica en tanto la histeria ha sido borrada de la primera como entidad nosográfica mientras resulta de singular importancia para el psicoanálisis al punto de darle Jacques Lacan a la misma estatuto de discurso.

El inconsciente freudiano y su justificación se articula a una etiología sexual que lleva a plantear el problema de que real está en juego para el psicoanálisis, diferente del real biológico que fue siempre la búsqueda de la clínica psiquiátrica. Se trata para el psicoanálisis de otro real. Un real que no puede ser captado por el lenguaje, al que Lacan llamará objeto a. Ese elemento escapa, a su vez, a cualquier clasificación.


Lorena Danieluk tituló a su trabajo La orientación diagnóstica. Tomo como punto de partida una doble operación característica del psicoanálisis que consiste en clasificar (ubicar el caso en relación al paradigma)-desclasificar(elemento singular) en función de la pregunta sobre los modos de proceder de Sigmund Freud cuando de diagnosticar se trata.


Partiendo de la primera oposición freudiana entre psiconeurosis y neurosis actuales buscó destacar como Freud articula la lógica de las representaciones por un lado y un excedente que es primero vinculado a lo actual, inclusive ligado a lo fisiológico, para ir despejando ese excedente como un retorno de lo sexual en tanto no es captado por la cadena de representaciones.


Ubicó en ese excedente un elemento inclasificable definiendo la operación propiamente analítica como una operación de desclasificar, es decir el caso como lo singular que no entra en el paradigma de la clasificación. Tenemos así un realismo de lo universal (estructuras), un nominalismo de lo particular (el síntoma) y lo singular del caso como lo que escapa a cualquier clasificación.


Modalidades del psicoanálisis


La siguiente mesa, modalidades del síntoma, contó con la participación de Julieta Ríos (Delegación Posadas), Luis Polo (C.I.D Corrientes-Chaco) y Cecilia Poggio (Delegación Paraná). La coordinación fue llevada a cabo por Claudia Fernández (Delegación Posadas)


Julieta Ríos se refirió a la demanda de análisis entre el padecimiento subjetivo y el síntoma analítico. A partir del texto de Jacques-Alain Miller sobre el método psicoanalítico y sus principios diferenció entre la demanda de significación vinculada al amor y al objeto agalmático y la demanda de análisis ligada a un saber sobre la causa. Así, el aplazamiento del inicio avaluación clínica) al que se refiere Miller tiene su antecedente ya en lo que Sigmund Freud llamaba ensayo y sigue la lógica del análisis mismo.


El síntoma, en su estatuto simbólico pone en juego la transferencia ligada no ya a lo imaginario del amor sino a un vacío que empalma con lo que Jacques Lacan llama discurso del analista donde el deseo del analista en tanto dimensión de la falta produce del lado del sujeto la división inherente al inicio de la experiencia.


Por su parte Luis Polo tomo como eje de su ponencia la diferenciación entre demanda y deseo en el análisis. La demanda, definió, es la articulación del sujeto al lenguaje en tanto se trata de un pedido que llama a una respuesta, dejando esa respuesta una diferencia que es la división misma del sujeto. Esa diferencia entre algo que falta y algo que se espera es el deseo en tanto irreductible a la demanda, la cual queda así entre la pulsión y el deseo como falta estructural.


A partir del discurso del amo ubicó el inicio de la experiencia analítica como la articulación entre la división del sujeto que llama a un saber que puede suponerse al analista pero que es un saber del inconciente y el final ligado a los significantes-amo que comandan la vida de alguien en tanto metáfora del sujeto como respuesta de lo real.


Para finalizar esta mesa, Cecilia Poggio se refirió al pedido/demanda de análisis a partir de las particularidades de la clínica analítica en instituciones y, fundamentalmente, en el campo de las llamdas toxicomanías. Intentó responder las siguientes preguntas: ¿Qué pasa cuando el pedido es del entorno familiar del futuro paciente?, ¿Qué lugar le queda al analista cuando no se demanda la felicidad sino que quien viene a vernos está, por así decirlo, feliz con su arreglo toxicómano?


El fragmento clínico presentado pude articularse en tres tiempos, el primero donde no hay pedido alguno que no fuera de la familia, un segundo tiempo donde se produce un relato novelado a partir de la oferta de hablar y un tercer tiempo donde los efectos de esa oferta producen una discontinuidad en tanto detenciones y reinicios de la experiencia.


Modalidades del síntoma


La tercer mesa contó con las exposiciones de Marcela Romero (Delegación Paraná), Christian Gómez (Delegación Posadas) y María José Roca (C.I.D. Corrientes-Chaco). Coordinó José Chaín (C.I.D. Corrientes-Chaco)


Marcela Romero se refirió al fin del análisis tanto en su final entendido en términos de una temporalidad como al fin entendido como finalidad. Revisando los textos de Freud sobre la iniciación del tratamiento así como Análisis terminable e interminable diferenciando el límite al que llega Freud como resto fecundo, roca viva de la castración y el paso dado por Lacan, mas allá de la castración/ procuración freudiana, en un esfuerzo por teorizar el final de la experiencia ya como identificación al síntoma, destitución subjetiva o advenimiento del ser en su ex – sistencia.


¿Cómo aislar ese resto inefable que no logra ser captado por lo simbólico? El resto fecundo freudiano es para Lacan resto sintomático en tanto retorno al síntoma aunque con un estatuto diferente al síntoma del inicio de la experiencia.


María José Roca diferenció (El síntoma (d) formación del inconsciente fue el título de su trabajo) las formaciones del inconsciente en tanto manifestaciones de la palabra dándole un lugar diferenciado al síntoma en tanto doble eje de mensaje y goce, ligado a una temporalidad que en su duración se ubica en un plano diferente a las demás formaciones del inconsciente.


Sueño, lapsus, chiste son formas fugaces donde el inconsciente se muestra como deseo disfrazado, o bien como discurso logrado o como agudeza del lenguaje mientras el síntoma como modalidad de satisfacción tiene una duración que es a la vez una temporalidad diferente. Se trata, entonces, de una perdurabilidad del síntoma en su costado de inercia. (d) formación que es a la vez su diferencia con las otras manifestaciones del inconsciente.


Por mi parte (El síntoma: entre retórica y estilo), intenté retomar el encuentro, postulado por Jacques Lacan, entre las modalidades del inconsciente y la retórica, es decir las múltiples combinatorias del significante que Freud ilustra refiriéndose a los juegos de la palabra en las lenguas primitivas, emparentándolas con el lenguaje del sueño, aislando mas allá de esta dimensión al estilo como aquello que no se dice, es decir algo fijo que habla en la retórica empleada por alguien.


El síntoma tiene así dos caras: una dimensión retórica en tanto mensaje dirigido al Otro (metáfora del Otro) y una dimensión fija que al escaparse dibuja un estilo siempre singular (metáfora del sujeto).


Ideas, problemas, conclusiones


A modo de cierre Luis Polo, Marcela Romero y quien esto escribe nos referimos a la continuidad de estas jornadas en el 2010 (Corrientes.-Chaco) Y 2011 (Paraná). Se trata, entonces, de un trabajo en red articulado a su vez al trabajo realizado por el IOM a lo largo del país a través de los diferentes C.I.D. y delegaciones que forman el mapa del psicoanálisis en la argentina, con una continuidad en tiempo y espacio.


Este punto de partida del Litoral, en su conjunto, fueron orientadas por el Comité de Iniciativas del IOM a través de la orientación de Germán García, promotor de las mismas, y contó con el asesoramiento del director del CID IOM Corrientes Chaco e interlocutor de la Delegación Posadas Enrique Acuña.


Un primer encuentro que inagura una serie donde se pondrá en juego una red en acto.


El ágape final reunió tanto a expositores como a gran parte de quienes asistieron en calidad de oyentes en un etcétera que, entre copas, dio lugar a la conversación sobre las resonancias de los trabajos presentados. La despedida auguró así el reencuentro dentro de exactamente un año, cuando el mayo del bicentenario nos encuentre en Corrientes-Resistencia para las 2º Jornadas del Litoral. -



Posadas, Mayo del 2009