viernes, 17 de diciembre de 2010

a 10 AÑOS DE LA FUNDACION DEL I.O.M.

Querida Stella y amigos del país I.O.M.:




Si, los diez años de nuestro Instituto demuestran el método a seguir... de las provincias a la capital hay retorno aunque sea desigual la ida a la vuelta. En el país IOM el psicoanálisis no hace masa sino una red de formaciones diferentes.



Podríamos decir con el bicentenario que se trata de federación, pero en este tiempo de centenario la tensión se volvio torsión: la enseñanza llega a las ciudades desde adentro y afuera, una banda.



Ya existen más de mil interesados que hacen un gran rompecabezas, un arte de la combinatoria con consecuencias efectivas. Algo se realiza del deseo de hacer existir el psicoanálisis donde no hay, mientras un viajero fundador llamado Oscar Masotta hace un puente con aquellos que captaron de su enseñanza: no hay clínica sin política.





Un saludo cordial y buen año.



Enrique Acuña

















¡Con un enorme agradecimiento por el trabajo realizado durante estos diez años les deseo a todos los mejores augurios para el 2011!



Stella Palma

Secretaria IOM








fotos de las jornadas 2010-

jueves, 25 de noviembre de 2010

JORNADAS APM Encuentro y Jornada -PROGRAMA-






Asociación de Psicoanálisis de Misiones-

Boletín informativo de las V Jornadas anuales.
Nº6.
Noviembre de 2010.
Responsable: Christian Gómez. Asesor: Enrique Acuña

Ara andu
Esta expresiòn guaraní significa "oir el tiempo" y en nuestro caso, resuena en las escanciones que hacemos con el discurso del paciente y tambien por las escanciones que haremos en el transcurrir de la vida paraguaya recortando tan solo lo que nos compete como la apariciòn y expansiòn del discurso freudiano y luego lacaniano y tambien milleriano en Paraguay.

Consta de tres partes: un primer capítulo, una entrevista del año 85 al Dr Rivarola Queirolo, primer psiquiatra paraguayo con orientaciòn psicoanalítica y creador de centros de psiquiatría comunitaria en el cono sur - este último dato, según el Dr Guillermo Vidal, "Identidad de la Psiquiatría Latinoamericana", 1990- ; y un extracto de un largo artículo de 1927 cuando el entonces titular del Consejo Nacional de Educaciòn , Ramón I Cardozo, aconseja a los maestros paraguayos a estudiar a Freud.

Una brevísima segunda parte donde narro la venida de Nasim Yampey trayendo obras de Freud para crear grupos de lectura bajo el patrocinio de la APPA , hasta la creaciòn de APP_Arandú.

Una tercera parte, breve tambien, donde oiremos los dichos de los paraguayos "de a pie" , para pensar a traves de tal escucha, nuestras dificultades para arribar a una democracia adulta.

Mara Vachetta



Psicoanálisis y salud mental: entrecruzamiento de los términos. A propósito de la psicosis

Salud Mental y Psicoanálisis son dos términos que suelen ser enlazados, sin embargo podemos definir de entrada que ambos son absolutamente diferentes.
Miller enlaza la salud mental con el orden público. “La salud mental es parte del orden público, una subcategoría”. Si bien es simple oponer el Psicoanálisis con su lógica de lo singular, del uno por uno; a una salud mental que promulga el discurso y la práctica colectiva. Sin embargo, muchos analistas realizan sus prácticas en el campo de la salud mental, convirtiéndose en trabajadores de la misma. Y no se puede negar que el Psicoanálisis ha hecho importantes e invalorables aportes al campo de la salud mental, que han servido inclusive para delinear políticas de intervención.

El campo de las psicosis intersecta y separa a la vez ambos campos.

Permite delimitar divergencias en el posicionamiento de este campo. Posicionamiento que no es sin consecuencias.

María Isabel D'Andrea

***
Asociación de Psicoanálisis de Misiones (A.P.M.)
Programa
V Jornadas Anuales
26-27 de noviembre de 2010


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Viernes 26 de noviembre
1º Encuentro de Psicoanálisis con la historia y la cultura
-el centenario de una entrada-

Lugar: Museo Provincial de Bellas Artes Juán Yaparí

Sarmiento 319 Posadas
16 hs: Acreditaciones

17 hs: Apertura: *Del inconciente y sus formaciones -el analista como efecto de un análisis- Por Lorena Danieluk

17,30 hs: mesa 1:
*El psicoanálisis en la región: hipótesis de lectura. Por Rodrigo Cibils
*El goce de Paraguay. Por Ariel Delgado
*Políticas editoriales en las publicaciones psicoanalíticas. Por Adriana Gómez

Discute: Julieta Rios

18,30 hs: mesa 2:

*Golpe de una escisión por German Tor
*Ara andu. Por Mara Vachetta
*Una discordia que insiste: psicoanálisis y universidad. Por Mauricio González

Discute: Damián Leikis

19,30 Break

19,45: mesa 3:

*La causa que nos convoca. Por Fernando Abelenda

*Elementos para una historia del Movimiento Lacaniano en Paraguay. Por Osvaldo Gómez

*¿Qué es la cultura?-Jacques Lacan y el pensamiento de lo político- Por Christian Gómez

Discute: Dolly Sosa

20,30: Conferencia
*La política del psicoanálisis y lo político de las masas.
Enrique Acuña


convocantes:
Asociación de Psicoanálisis de Misiones (A.P.M.)
Asociación de Psicoanálisis de La Plata (A.P.L.P.)
Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú (A.P.P.A.)
Biblioteca Analítica Corrientes (B.A.C.)
Casa del Psicoanálisis Sigmund Freud en Paraguay
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Sábado 27 de noviembre
Jornada: Psicoanálisis y salud mental
Lugar: Hospital General “Dr. Ramón Madariaga”
Anexo. Salón auditorio de la Escuela de Enfermería
UNaM
López Torres y M. Moreno. Posadas

9 hs: Apertura. Por Claudia Espínola
9,30 hs: Mesa redonda: Variaciones del síntoma
*Psicoanálisis y salud mental. Psicosis: un tratamiento posible. Por María Isabel D'Andrea
*Nuevos gustos sociales: ¿Con la felicidad en el bolsillo?. Por Mauricio González
*Sobre la actualidad de la psicosis y sus tratamientos. Por Julieta Ríos
Discutidor: Claudia Fernández
*10,30 hs: break

10,45 hs: mesa redonda: *Psicoanálisis y salud mental: políticas de lo posible

Participan:
Germán Britch (Centro de Asistencia y rehabilitación en Salud Mental “Dr. Ramón Carrillo”)
Griselda Ferreyra (Centro Monoclínico Manantial)
Enrique Acuña (Centro Descartes, I.O.M., Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires)

Discutidor: Christian Gómez (Asociación de Psicoanálisis de Misiones)

12 hs: cierre.

Aranceles:
profesionales: $ 80
Residentes: $70
Estudiantes: $50

Informes e inscripción: (03752) 15 82 71 89

apm_posadas@hotmail.com

http://www.apm-blog.blogspot.com/

Comisión organizadora
Mercedes Denti
Lorena Danieluk
Fernando Kluge
Rosana Kredlbeck

Auspician:
Museo Provincial de Bellas Artes “Juan Yaparí”
Universidad de La Cuenca del Plata
Centro de Asisitencia y Rehabilitación en Salud Mental “Dr. Ramón Carrillo”
Universidad Nacional de Misiones. Anexo Escuela de Enfermería (UnaM)
Revista Conceptual -estudios de psicoanálisis- (A.P.L.P.)
Instituto Oscar Masotta. Delegación Posadas

V JORNADAS ANUALES DE LA APM -Encuentro "Psicoanalisis con la historia y la cultura" -Jornada "Psicoanalisis y Salud Mental"

domingo, 17 de octubre de 2010

XI ENCUENTRO ARGENTINO DE HISTORIA -de la psicologia, la psiquiatria y el psicoanálisis-

UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

XI ENCUENTRO ARGENTINO DE HISTORIA DE LA PSIQUIATRÍA, PSICOLOGÍA Y PSICOANÁLISIS

ESTUDIOS, PRODUCCIONES E INTERVENCIONES EN EL BICENTENARIO

Rosario, 15 y 16 de octubre de 2010

MESAS REDONDAS:
Ø El bicentenario en el encuentro de historia de la psiquiatría, psicología y psicoanálisis

Ø Los estudios historiográficos de la psicología en América Latina: avances y temáticas pendientes

Ø Historia de la formación en el campo psi: antecedentes, instituciones y trayectorias

Ø Psicoanálisis y la Argentina hystorizada: 1938-1978-1998 (Recepción, escisión, crisis)

Ø Avances de investigaciones sobre formación del psicólogo en San Luis

Ø Historia y epistemología en la psiquiatría, la psicología y el psicoanálisis

Ø El amplio espectro de la discapacidad mental y sus lecturas históricas en Argentina


PRESENTACIONES DE LIBROS Y REVISTAS:

Ø Vallejo, Pablo. Bernardo Canal Feijóo en la historia del psicoanálisis en la Argentina.

Ø Acuña, Enrique. Resonancia y silencio. Psicoanálisis y otras poéticas.

Ø Izaguirre, Marcelo. Jacques Lacan: el anclaje de su enseñanza en la Argentina.

Ø Rossi, Lucia. Revista de Historia de la Psicología en Argentina

Ø Rossi, Lucia. Catálogo de Historia de la Psicología en Argentina

CONVERSATORIOS:
Ø Cátedras de Historia de la Psicología
Ø Historia y estructura

PRESENTACIONES DE COMUNICACIONES LIBRES Y POSTERS:
Ø Más de 60 presentaciones de trabajos referidos a la historia de la psiquiatría, la psicología y el psicoanálisis

Fecha y Horario:
viernes 15 de 8:00 HS. a 19:30 HS.
Sábado 16 de 9:00 HS. a 18:00 HS.

Lugar y dirección:
Sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario
Rosario, Maipú 1065.

Presentación del libro

Resonancia y silencio -psicoanálisis y otras poéticas-
de Enrique Acuña

en el marco del XI Encuentro Argentino de Historia de la psiquiatría, la
psicología y el psicoanálisis
-Estudios, producciones e intervenciones en el bicentenario-

*Rosario 15 y 16 de octubre, 2010

Participan:


* Marcela Romero -EOL Santa Fe- I.O.M. PARANÁ 

*Marcelo Izaguirre -Centro Descartes-

*Ofelia Wyngaard -I.O.M. Tucuman

*Christian Gomez -I.O.M. Posadas-


Coordina :

Germán Schwindt -Asociación de Psicoanálisis de La Plata (APLP)

*con presencia del autor

Sabado 16-10-2010
10.45 hs.



domingo, 22 de agosto de 2010

Instituto Oscar Masotta
Auspiciado por el Institut du Champ Freudien y el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII
Presidente: Jacques-Alain Miller

Delegación Posadas
Seminario Clínico


Conceptos fundamentales del Psicoanálisis:
 la repetición y la pulsión



5º Clase

Coloquio Seminario: La Pulsión




Docente invitada: Adriana Rubinstein (Buenos Aires)

Enseñanzas de los casos:
Julieta Ríos-
Claudia Espínola (Delegación Posadas)







Viernes 20-Sábado 21 de agosto



Museo provincial de Bellas Artes Juan Yaparí


Sarmiento Nº 319-Posadas



Informes e inscripción: (03752) 15 58 40 17



iomposdas@hotmail.com



Visite Haypire, Blog de la delegación Posadas del IOM: www.iomposadas.blogspot.com



Auspicia: Asociación de Psicoanálisis de Misiones

miércoles, 4 de agosto de 2010

Politica y retórica - por Christian Gomez

Política y retórica
Notas sobre las II Jornadas del Litoral-Hacia el Bicentenario-:
 El síntoma en la teoría psicoanalítica.

Por Christian Gómez

Breve reseña
El día sábado 29 de mayo se llevaron a cabo las II Jornadas del Litoral organizadas por la delegación Paraná, el C.I.D. Corrientes-Chaco y la delegación Posadas del Instituto Oscar Masotta. La cita fue esta vez en la ciudad de Corrientes y significó la continuidad del trabajo que empezó en Posadas un año antes y continuará en Paraná en el 2011.

Presentaron trabajos Damián Leikis, Ariel Scherman y Carla Molina (C.I.D. Corrientes-Chaco), Claudia Espínola, Lorena Danieluk y Christian Gómez (delegación Posadas) y Marcela Romero y Cecilia Poggio (delegación Paraná). La apertura correspondió a Fernando Abelenda (C.I.D. Corrientes-Chaco) y la mesa de conclusiones y propuestas contó con la presencia de Luis Polo (C.I.D. Corrientes-Chaco), Christian Gómez y Marcela Romero. Las mesas organizadas giraron en torno al síntoma en la teoría freudiana, las nuevas-viejas formas del síntoma y el síntoma y el sinthome.

Hasta aquí la reseña. El interés de estas notas tiene que ver mas bien con retomar el debate que, bajo la forma de un foro propuesto por Enrique Acuña, iniciáramos con anterioridad a las jornadas y que, creo, debe continuar.

Política
¿Cuales son las coyunturas que hacen posible la recepción del psicoanálisis en la región?

Según Germán García (La entrada del psicoanálisis en la Argentina) hay obstáculos y perspectivas que pueden historizarse en tanto acontecimientos del discurso y que encuentra como intentos de asimilación del psicoanálisis en su entrada a la Argentina en ocasión de los festejos del centenario de la revolución de mayo.

Una hipótesis posible para la investigación es pensar que esas coyunturas son las que ahora encontramos en ciudades como Posadas, Paraná, Resistencia o Corrientes: es sabido que se lee a freud y a Jacqeus Lacan en ámbitos inherentes a la salud pública o la universidad y que ello constituye un ámbito de recepción sin las consecuencias institucionales que hacen a la autorización del analista. Incluso quienes formamos parte del IOM en calidad de docentes circulamos por estos lugares lo cual hace pensar en la cuestión murcíelago de la que hablara Jacques Lacan. O bien en el analista vestido de prestador al que hace referencia Enrique Acuña en "Dialéctica del perjudicado y el prestador".

La presencia del IOM en nuestras ciudades hizo- o debería hacer- posible la organización del psicoanálisis en función de una red que resta fuerza al rasgo local del lugar y a la cristalización de aparatos con funcionamiento cerrado que se valen de supuestos prestigios que no valen como moneda de cambio mas allá de la delimitación del territorio. Teniendo en cuenta esto último es que considero que el programa de tres años que se está llevando a cabo y que funda las Jornadas del Litoral es una política del psicoanálisis en la región pero también teniendo en cuenta las jornadas del NOA que ya llevan varios años ininterrumpidos y las jornadas patagonicas de próxima realización. Es decir que no solo no se trata de una delimitación geográfica sino mas bien de las consecuencias de la expansión que supone la presencia del instituto en todas las provincias del país. ¿Sabremos estar a la altura de esta coyutura? La respuesta ya es, en este caso, singular. No hay, creo que aprendí, enunciación colectiva.

Retórica
Quedó picando en la lluviosa mañana correntina la cuestión de la participación del psicoanálisis y de los psicoanalistas en los debates actuales en el campo de la salud y de la cultura. Recordé entonces haber leido en alguna oportunidad en forma conjunta dos libros que tienen el mismo nombre: Psicoanálisis y salud mental pero cuyos autores sostienen posiciones radicalmete opuestas: Emiliano Galende desde la antipsiquiatría se interesa mas en los aportes del psicoanálisis al campo de la salud mental mientras que Eric Laurent propone mas bien la existencia del psicoanálisis en ese campo en tanto lo subvierte. Se trata de introducir la hipótesis del inconciente en un campo hoy mas dispuesto a las fascinaciones de las reediciones de los dsm. Uno habla desde el campo de la salud, el otro desde el psicoanálisis.

Considero, es una conjetura, que el IOM tiene que ser la instancia discursiva desde donde se renueve la presencia del psicoanálisis y su lugar en los circuitos locales a partir del estudio y la investigación de los temas cruciales que hacen al psicoanálisis en la actualidad. Episteme, clínica y política; los tres ejes propuestos por Jacques-Alain Miller y que orientan nuestro programa conducen a localizar, cada vez, la retórica conveniente en relación al otro de la ciudad.

Hacia Paraná
El tiempo conduce indefectiblemente hacia la próxima cita. Paraná asoma en el horizonte. Proponemos mantener viva la conversación emprendida y que nos permitió estar atentos a las circunstancias actuales evitanto que las jornadas se conviertan en un simple automatismo.

Posadas, junio de 2010

martes, 20 de julio de 2010

ECOS DE LAS II JORNADAS DEL LITORAL

Pensando el síntoma, formando analistas. 

por Pamela Peltzer

El pasado veintinueve de mayo se llevaron a cabo, en la ciudad de Corrientes, las II Jornadas del Litoral del Instituto Oscar Masotta. El tema central fue el concepto de síntoma pensado desde tres ejes: político, epistémico y clínico.

Freud definió al síntoma como una formación de compromiso, otorgándole así un estatuto distinto y novedoso. A partir de este eje epistémico y de los aportes lacanianos, los trabajos presentados fueron delineando la definición de síntoma.

Desde el eje político, y a través de las diferentes presentaciones, se trabajó la autoridad del síntoma en la cura psicoanalítica, su dimensión ética, y su relación con el lugar del analista.

Desde el eje clínico, y articulado con las mesas anteriores, se pudo mostrar cómo en el síntoma se juega lo más propio de cada sujeto, siendo este rasgo lo que lleva a pensar la clínica psicoanalítica desde y a partir del Uno por Uno.

Estas jornadas facilitaron, a psicoanalistas de diferentes provincias del interior del país (Chaco, Corrientes, Misiones y Entre Ríos) pensar su práctica, realizar un recorrido desde la formación de compromiso freudiana, e intentar elucidar, con los aportes lacanianos, la cara más real del síntoma, para concluir que si bien cada lugar imprime su propia marca en la manera de pensar y de formarse en psicoanálisis, son los momentos donde la diferencia se pone en evidencia, los que muestran que lo que sostiene la práctica en cada lugar es el saber-hacer con ella.

El efecto del trabajo realizado en las jornadas es pensar en la necesidad de trabajar para que en las ciudades se formen analistas, lo que permitiría garantizar dos cuestiones: una de ellas tendría que ver con la diferencia y el poder hacer con ella; y la segunda, con dar lugar a la singularidad de cada uno de los analistas.

Estas jornadas permitieron: pensar el concepto de síntoma desde lo más general hasta la particularidad de un caso, trabajar el tema de la transmisión y formación que realizan desde su lugar aquellos que forman parte del Instituto Oscar Masotta, y permitir renovar la apuesta (iniciada el año anterior) de seguir trabajando en la realización de próximas jornadas, como las que el año que viene se llevarán a cabo en la ciudad de Paraná.-

Pamela Peltzer. IOM Delegación Paraná

jueves, 8 de julio de 2010

II Jornadas del Litoral- "Una posible situación del síntoma en Freud" -Claudia Espinola




Una posible situación del síntoma en Freud

Por Claudia Espínola (IOM, Delegación Posadas)

Acerca del título, quiero apuntar que utilizo la palabra “situación”, de manera ambigua: en el sentido de “condición de valor” que adquiere en la Obra freudiana; y en el sentido de “estado de cosas”, localizando ciertos puntos de importancia.
Me propongo, entonces, hacer un pequeño recorrido, y ubicar en determinados textos: el lugar que le da Freud al síntoma, cómo lo define y, en cierta forma, dar pie a pensar qué actualidad tiene; con la hipótesis de que Freud lo problematiza, teoriza y hace de él una clínica, “la huella clínica a seguir” (como dice Miller).
Para situar un punto de partida en este recorrido, propongo tomar un texto que se encuentra entre las publicaciones consideradas prepsicoanalíticas.
En 1886[1] en Observación de un caso severo de hemianestesia en un varón histérico, Freud -todavía muy influenciado por Charcot- para hablar de síntoma, describe fenómenos físicos, y busca lo que tienen de similar con otros pacientes diagnosticados de histeria. En este momento, Freud tiene la idea de que no se trata de un caso raro, sino más bien lo considera “de muy común y frecuente ocurrencia, aunque a menudo se lo pueda pasar por alto”.
Encuentra casos que no hallan explicación en los habituales paradigmas de la época. Desprende la histeria del sustrato fenomenológico de donde se toma su nombre: Hysteron (útero), y puede decir, por tanto, que la histeria en el hombre es más común de lo que se piensa.
Resulta que con ello, Freud está mostrando a la sociedad vienesa de su época -y particularmente a la Sociedad de Medicina-, lo que había aprendido con Charcot, encontrándose con una oposición tanto epistémica como práctica -porque cuenta que, efectivamente obstaculizaron sus presentaciones, y le negaron el acceso al laboratorio de anatomía cerebral, razón por la cual no tenía dónde dictar su curso.
A esto se agrega su convicción de que, si quería conocer sobre “los enfermos nerviosos”, debía tratarlos, ofrecer una terapéutica. Entonces, narra en su Presentación autobiográfica[2] (1925), cómo de esta manera fue llevado a retirarse de la vida académica.
Comenta su incursión en los métodos hipnótico y catártico, hasta que halla uno más adecuado a lo que estaba descubriendo: el método del psicoanálisis, al cual considera “arduo, pero enteramente confiable” para la investigación y tratamiento de las neurosis.
Desde los Estudios sobre la histeria (1895) Freud se interesa en descubrir la “etiología” de los síntomas, destacando el “trauma como condición indispensable”, y el “valor de la vida afectiva”. Allí tiene una idea de síntoma, como el resultado de la trasposición de un volumen de energía que es empleado en la conversión, y dirá luego que se conjugan en él ciertos “actos anímicos inconcientes y susceptibles de conciencia”[3]. En este momento, aún no le da gran importancia al papel de la sexualidad en su génesis, aunque empieza a percatarse de ello –lo cual se convierte en una de las razones que provocan la ruptura con Breuer.
La preocupación de Freud, en relación al síntoma, pasa por encontrar una hipótesis teórica, que pueda dar explicación a los fenómenos que estaba descubriendo en los relatos de sus pacientes.
A partir de ellos (tales relatos) en adelante se empeñará en mostrar, no sólo la significatividad que adquiere la sexualidad en la etiología de las neurosis, sino también que ella difiere, radicalmente, de la genitalidad.
En un primer momento, él se adhiere a estos hechos relatados, como vividos realmente, y parece decepcionarse cuando constata que no siempre lo son, pero pronto descubre que es indiferente que los mismos hayan ocurrido o sean producto de la fantasía –a la que supone una realidad psíquica.
Continuando con este recorrido, vemos que en el Caso Dora, a Freud le interesa mostrar que “la sexualidad constituye la clave para el problema de las neurosis”. Ella “presta la fuerza impulsora para cada síntoma singular y para cada exteriorización singular de un síntoma”. Por lo que el síntoma, en suma, puede ser considerado como “la práctica sexual de los enfermos”[4].
Entonces, lo que se encuentra como núcleo, y que está “determinando” los síntomas de Dora, es la sexualidad –dice Freud- “el grano de arena en torno del cual el molusco forma la perla”.
En igual tono plantea al síntoma en Tres ensayos…-texto también publicado en 1905- donde dice: “estas psiconeurosis, descansan en fuerzas pulsionales de carácter sexual”.
Destaca firmemente que “la energía de la pulsión sexual (…) es la única fuente energética constante de las neurosis, y la más importante”, de manera que la vida sexual de las personas afectadas, en cierta forma, se pone de manifiesto en sus síntomas.
Freud sigue la premisa de que un síntoma es “el sustituto” o “trascripción de una serie de procesos anímicos investidos de afecto, deseos y aspiraciones, a los que en virtud de (…) la represión se les ha denegado (…) el acceso a su tramitación, en una actividad psíquica susceptible de conciencia”, por tanto buscarían una expresión o “descarga proporcionada a su valor afectivo” (en el caso de la histeria la encuentra en la conversión). Ahora bien, Freud encuentra promisorio servirse de una técnica, con la cual supone posible “retransformar los síntomas en representaciones devenidas concientes, investidas de afecto”[5] y conseguir asimismo conocer esas formaciones psíquicas antes inconcientes. Vale decir, plantea el tratamiento de hacer conciente lo inconciente, por medio de la palabra, la asociación de ideas, aunque va encontrando obstáculos a su paso.
Uno de ellos, fue encontrarse con lo resistentes al tratamiento, que son los síntomas. No conseguía eliminarlos fácilmente.
En sus Cinco conferencias sobre psicoanálisis (1910/1909) también señala a “los síntomas neuróticos” como un “refugio” o huida de la realidad insatisfactoria, con los que alguien encuentra “una satisfacción sustitutiva de la denegada” –sustitutiva, pero no por ello menos satisfactoria. Y dice “que la resistencia que se opone a la curación no es simple” porque: por un lado, el enfermo se muestra renuente a resignar las represiones mediante las cuales ha escapado a sus disposiciones originarias, y por otro, las pulsiones sexuales tampoco quieren renunciar a su satisfacción sustitutiva, “que nunca deja de aportar al enfermo una ganancia de placer” vía la regresión “a fases anteriores de la vida sexual que en su momento no carecieron de satisfacción”. Freud, arguye que esta regresión es doble: “temporal, pues la libido retrocede a estadios de desarrollo anteriores, y formal, porque para exteriorizar esa libido se emplean los medios originarios y primitivos de expresión psíquica. Pero ambas clases de regresión apuntan a la infancia y se conjugan para producir un estado infantil de la vida sexual”.
En otro orden de cosas, había dicho anteriormente, que Freud suele expresarse en términos de la frecuencia con que se topa con síntomas neuróticos, apuntando al armado de una casuística (en función de formular hipótesis teóricas), pero a la vez, preguntándose acerca de la legitimidad que tendría extender los entendimientos de un caso, a otros de la misma índole. Compara y opone la individualidad de los síntomas, a la tipicidad.
En la Conferencia Nº 17, “El sentido de los síntomas”[6], Freud subraya que, el psicoanálisis arranca en el lugar donde la psiquiatría prefiere no meterse y más bien dejar de lado, es decir, en la “manifestación y contenido del síntoma individual”, otorgando gran importancia a la “riqueza de sentido, que se entrama con el vivenciar” del sufriente. Este vivenciar hace referencia al modo en que, ciertos hechos, son experienciados –mezcla de realidad práctica y fantasía.
En dicha Conferencia, Freud sugiere la posibilidad de que los síntomas llamados típicos, en apariencia similar a otros, también pudieran entramarse en un “vivenciar típico en sí mismo”. Tiene la idea de que este vivenciar sería común, mítico/originario, a todos los hombres; y por este lado pensará a las fantasías originarias, como Universales, las cuales estarían en el lugar de las “vivencias infantiles” relatadas por los pacientes.
Por otro lado, plantea que de todas maneras, cada síntoma reclama interpretaciones diferentes, aunque por un momento la singularidad pareciera desvanecerse o soslayarse en esas similitudes que ofrece la tipicidad.
Entonces, no hay sentido común en los síntomas, si hacemos énfasis en la idea de lo “común” del sentido –es decir como extensión a otros, del sentido subjetivo que alguien puede dar a su síntoma.
Vale como ejemplo el Witz, que se sale, salta del sentido común que puede tener una palabra. Y, siguiendo un poco con este modelo, podemos apuntar lo que Freud dilucida como “el contra-sentido”, que se conjuga con la figuración por lo contrario, por lo que, alguien “miente cuando dice la verdad y dice la verdad con una mentira.”[7] (Freud, 1905). Esto es posible articular con la mentira -como ficción- que supone la manifestación del síntoma.
La cuestión de la tipicidad versus la singularidad, sigue teniendo actualidad. En nuestra sociedad encontramos diversos discursos, entre los que se cuenta a la psiquiatría, que se afanan en clasificar los más diversos síntomas –en el caso de esta última, en forma síndromes y trastornos- con la ambición de abarcar en esas clasificaciones, todas las variaciones posibles del sufrimiento humano, pero también sus estilos de vida, los goces. Se genera, de este modo, lo que Enrique Acuña llama “la enfermedad del sentido[8], haciendo alusión a la inagotable fuente productora de sentidos, que proponen tales discursos. En estos, hay quienes encuentran un alivio pasajero, al identificarse con la clase propuesta, pero es parcial en tanto que siempre habrá algo que no podrá ser incluido en alguna de ellas, puesto que excede.
Hasta acá hemos ido situando, en estos textos de Freud, lo que Miller  (1989) llama las “coordenadas cartesianas del síntoma”[9], plasmadas aquí, como el plano del sentido y su cuota de satisfacción. A continuación, seguiremos un poco más por esta última vía.
En la Conferencia 23, Los caminos de la formación de síntoma[10], Freud explica los síntomas, por un lado, como producto del conflicto entre “dos fuerzas que se han enemistado” y por otro, como una solución, en tanto que estas vuelven a coincidir o se reconcilian, por el compromiso de la formación de síntoma. De manera que el síntoma es tan resistente, porque “está sostenido desde ambos lados”.
Lo plantea entonces, como “el resultado de un conflicto, que se libra en torno de una nueva modalidad de la satisfacción pulsional”. Nueva en cuanto a su manifestación, pero no en cuanto a la satisfacción.
Se trata de una satisfacción paradojal, pues el sujeto no la siente como tal, sino que la experimenta como sufrimiento. Y el síntoma como solución, no sólo por el compromiso de fuerzas, sino también en tanto que, con él, el sujeto se las arregla para no angustiarse. Arreglo momentáneo por cierto, puesto que la angustia amenaza con regresar, no puede ser del todo recubierta –puede tomarse como ejemplo la fobia de Juanito.
Pero volvamos a esta Conferencia. Aquí, Freud da particular importancia en la formación de síntomas, a la fantasía, como realidad psíquica –la cual es decisivamente más importante- en oposición a la realidad fáctica. Plantea que “la libido rechazada, regresa” a los lugares de “fijación que ella ha dejado tras sí”, y vuelve en primera instancia, a las fantasías, en tanto soporte, por así decir, de “los objetos y orientaciones de la libido, resignados” –dice Freud- aunque no del todo resignados pues ellos o sus sustitutos “son retenidos en las representaciones de la fantasía”.
Le da gran peso a “la creación del reino de la fantasía”, y la compara con los “parques naturales, o reservas”, que son intocables, conservados a pesar de los reclamos de la cultura. El parque natural mantiene el “antiguo estado que en todos los otros lugares se sacrificó. (…) Ahí tiene permitido pulular y crecer todo lo que quiera hacerlo, aun lo inútil, hasta lo dañino”. E indica, que “la dicha de la fantasía, muestra su esencia de manera inequívoca”.
Miller sugiere considerar “lo traumático y lo fantasmático como dos modalidades de lo mismo: algo no se puede descartar” porque “ha sido efectivo en el pasado”.
Germán García, en Actualidad del trauma[11], toma la argumentación de Freud, del trauma en dos tiempos, y dice que un suceso cualquiera se vuelve traumático por función de la fantasía: “no hay fantasma sin trauma, sin acontecimiento que lo despierte”. “Lo traumático está ligado a la contingencia de un encuentro, a la sorpresa de que eso ocurra, y a su extrañeza, esa familiaridad inquietante con que se presenta siempre lo sexual”, es lo familiar que se vuelve extraño en el encuentro con un suceso exterior, y se vuelve traumático para el sujeto –dice- por su fantasía.
Miller (1996[12]) apunta, que para Freud “hay un corazón de real en el fantasma (…), queda siempre un resto de goce, que llama fijación, que no obedece ni a las exigencias de la realidad, ni al principio del placer –entendido este como reducción de tensiones”. Y dice de la distinción que hace Freud acerca de las regresiones, que podrían leerse como una regresión al fantasma y, más allá, la regresión a la fijación.
Entonces, la fantasía sería un punto “intermedio”, dice Freud, en el camino de la formación de síntoma. Sólo cuando tales fantasías exigen su realización, son reprimidas, “atraídas a lo inconciente” y a partir de allí “la libido migra hasta sus propios lugares de fijación”.
Freud termina la Conferencia 23, considerando “un aspecto de la vida de la fantasía” que es el arte, “como un camino de regreso de la fantasía a la realidad”. Plantea que el artista “se extraña de la realidad y trasfiere su libido, a las formaciones de deseo de su vida fantaseada”, desde las cuales se abre un camino de regreso a la realidad, y “alcanza por su fantasía lo que antes lograba sólo en ella”.
Entonces, para concluir, podemos señalar que en estos textos tomados, la formulación freudiana, plantea un movimiento del sentido y la fantasía, a la fijación, y la posibilidad de “retorno a la realidad externa”, apuntando a la posibilidad de creación -Dice Miller-.
Con la enseñanza de Lacan, podemos “pensar el síntoma sin el conflicto, a pesar del sufrimiento, privilegiando lo real de la satisfacción”, y orientando la cura hacia la eventual invención, creación de un nuevo sentido (una nueva regla) que vale sólo para un analizante.


Notas Bibliográficas:
[1] Freud, Sigmund. Observación de un caso severo de hemianestesia en un varón histérico. Ob. Comp. Vol 1. Amorrortu editores.
[2] Freud, Sigmund. Presentación autobiográfica. 1925 (1924). Ob. Comp. Vol 20. Amorrortu editores
[3] Tomado de: Freud, Sigmund. Presentación autobiográfica. Op. Cit.
[4] Freud, Sigmund. Fragmento de análisis de un caso de histeria (Dora).1905 (1901). Ob. Comp. Vol 7. Amorrortu editores.
[5] Freud, Sigmund. Tres ensayos de teoría sexual .1905. Ob. Comp. Vol 7. Amorrortu editores.
[6] Freud, Sigmund. Conferencias de introducción al psicoanálisis. “Nº 17. El sentido de los síntomas”. 1917. Ob. Comp. Vol 16. Amorrortu editores.
[7] Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconciente. 1905. Ob. Comp. Amorrortu editores.
[8] Acuña, Enrique. Amar su más allá –una lectura de “la ciencia y la verdad”. Resumen de la clase del curso anual de E. Acuña, “De la insistencia a la existencia”, del 16/09/2009, en la APLP, desgrabada por Sebastián Ferrante. Publicado en: Microscopía, año 8 Nº 86, octubre de 2009.
[9] Miller, Jacques – Alain y otros. Reflexiones sobre la envoltura formal del síntoma.  Ed. Manantial. Buenos Aires. 1989
[10] Freud, Sigmund. Conferencias de introducción al psicoanálisis. “Nº 23. Los caminos de la formación de síntoma. 1917. Ob. Comp. Vol 16. Amorrortu editores.
[11] García, Germán. Actualidad del trauma.
[12] Miller, Jacques – Alain. Seminario de Barcelona, sobre “Los caminos de la formación de síntoma”. (1996). En Revista: Freudiana Nº19. 1997.

viernes, 11 de junio de 2010

Tyche y Automaton -clase Seminario Clinico-

INSTITUTO OSCAR MASOTTA
Auspiciado por el Institut du Champ Freudien y el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII
Delegación Posadas
Ciclo 2010
Seminario clínico: Conceptos fundamentales del psicoanálisis 

-La repetición y la pulsión-

3º clase: Tyche y Automaton

a. Insistencia de la cadena significante.
b. Las categorías de Aristóteles.
c. La repetición como novedad: Kierkegaard.
d. Encuentro con lo real
 
Docente invitado: Luis Polo (CID-Corrientes-Chaco)
Disciplina del comentario: Lorena Danieluk (Delegación Posadas)




Viernes 11 de junio 20,30 hs.
Sábado 12 de junio 9 hs.
 
Museo Provincial de Bellas Artes “Juan Yaparí”.
Sarmiento Nº 319. Posadas.
 
Informes e inscripción:  (03752) 15 58 40 17/ iomposadas@hotmail.com
Visite: HAYPIRE. Blog de la delegación Posadas del IOM: www.iomposadas.blogspot.com
Auspicia: Asociación de Psicoanálisis de Misiones

jueves, 3 de junio de 2010

II JORNADAS LITORAL. Exemplum, por Christian Gomez


Exemplum (*)
-El caso analítico entre lo universal de la clase y lo particular del ejemplo-

Por Christian Gómez


El trabajo que voy a presentarles retoma algunas cuestiones que estamos estudiando en la Asociación de Psicoanálisis de Misiones a partir de plantear la pregunta sobre que es un caso para el psicoanálisis.

Tomamos como documento inicial de trabajo un texto de Enrique Acuña (“La construcción entre lo universal y lo particular”. Nombres, del psicoanálisis en movimiento. APM. Nº 14. 2010) de donde extraemos una problematización de la clínica analítica en términos de su legitimidad epistemológica. Cuestión que fuera planteada por Enrique Acuña en la actividad de enseñanzas de los casos llevada a cabo en la apertura del ciclo 2010 de la Delegación Posadas del Instituto Oscar Masotta.
.
Tomamos dos modos articulados de poner en juego dicha legitimidad: el relato del caso y la disciplina del control. Es decir los procedimientos empleados en la construcción del caso por el analista.

Punto de partida inicial, entonces, retomar la tesis freudiana según la cual el caso es una construcción del analista que hace con fragmentos y retazos de los dichos del analizante el simulacro de un todo. Marcelo Ale, (La clínica analítica y las referencias. De la Campana. La Plata. 1997) plantea el problema de los modos de construcción del relato clínico y los interrogantes que suscita, justamente, en términos de su legitimidad.

La construcción del caso por el analista supone: 

1. Una hipótesis sobre la causa a partir de,
2. Una verdad histórica, opuesta por Freud a la verdad material.

Ahora bien, dicha hipótesis es a verificar, lo cual lleva al problema del control. Se trata de una conjetura. En términos de Freud: “No pretendemos que una contrucción sea más que una conjetura que espera confirmación, aceptación o rechazo.  Todo se aclarará con el curso de los acontecimientos futuros” (Construcciones en el análisis. Obras Completas.).

Pero por otro lado, al transmitir un caso hay un pasaje de los dichos que van de un particular modo de presentar el síntoma que conduce a la clase universal. Pero lo importante es que el caso es justamente el resto que queda entre lo particular y la clase como singularidad. Singularidad que funciona como referente.

Tenemos, entonces, dos lógicas diferentes: elevar el caso al paradigma, es decir situarlo en relación a una clase, y por otro lado una singularidad que escapa a ese universal y que, vamos a ver, empieza a funcionar en relación a una regla que vale solo para ese caso.


¿Qué es un paradigma?

Tomamos como referencia filosófica los planteos de Giorgio Agamben, quien en su libro Signatura rerum-sobre el método- pone a discutir las concepciones de T. Kuhn y M. Foucault en torno a lo que uno llama paradigma y el otro positividades. Nos interesa principalmente una conferencia titulada ¿Qué es un paradigma?

Allí  distingue en Tomas Kuhn dos modos diferentes o dos acepciones del término paradigma: una, acaso la más difundida, propone al paradigma como una matriz disciplinar o acuerdo entre los científicos y que funciona como doxa en el tiempo que Kuhn llama de ciencia normal. En este sentido el paradigma funciona como una lengua convencional, común en un determinado momento y en un determinado contexto. Equivalente, por lo tanto, al saber referencial de doctrina que se vuelve opinión. Elevar el caso al paradigma puede ser, entonces, una operación de diagnóstico diferencial cuando contamos un caso apelando a la lengua común.

La hipótesis a sostener es que este proceder es homólogo a otros que se realizan ya sea en ámbitos médicos, psicológicos o psiquiátricos. Ian Haking, desde la filosofía de la ciencia, plantea el problema que suscita el objeto a clasificar cuando es un objeto que interactúa con la clase que se constituye. Llama  a esto clases interactivas que producen con el objeto un efecto bucle: por un lado la clase crea el elemento que la integra y por el otro el elemento se desplaza de manera tal que la pasión por la clasificación conduce al infinito, siempre queda un resto no clasificable.

Por otro lado, irreductible a la clase tomada como universal, hay que ubicar lo que Lacan llama saber textual del inconciente y su desplazamiento temporal bajo transferencia. Lo cual es equivalente a decir que su saber de doctrina no es homogéneo al que produce cada síntoma. Volveré a esto.

“Kuhn-dice Agamben-  reconoce haber usado el concepto de paradigma en dos sentidos diferentes. En el primero-que el propone sustituir por el término matriz disciplinar-, paradigma designa lo que los miembros de cierta comunidad científica poseen en común, es decir, el conjunto de las técnicas, los modelos y los valores  a los que los miembros de una comunidad adhieren mas o menos concientemente.  En el segundo sentido, el paradigma es un elemento singular de este conjunto, los principia de Newton o el Almagesto de Ptolomeo- que, sirviendo de ejemplo común, sustituye las reglas explícitas y permite definir una tradición de investigación particular y coherente. 

Los paradigmas determinan entonces la ciencia normal. En este segundo sentido, que Kuhn considera el mas nuevo y profundo, el paradigma es simplemente un ejemplo, un caso singular que, a través de su repetibilidad, adquiere la capacidad de modelar tácitamente el comportamiento y las prácticas de investigación de los científicos. El imperio de la regla como canon se sustituye así por el paradigma; la lógica universal de la ley, por la lógica específica y singular del ejemplo…” (Agamben. Signatura rerum.  Pág 16).

Para Agamben, el panóptico estudiado por Foucault en Vigilar y castigar funciona como un ejemplo, es decir un paradigma: “ …Pero el panopticon es, a la vez, un modelo generalizable de funcionamiento; panoptismo, o sea, precisamente principio de conjunto y modalidad panóptica del poder. Como tal, es una figura de tecnología política que puede y debe disociarse de todo uso específico. No es solo un edificio onírico, sino el diagrama de un mecanismo de poder llevado a su forma ideal. ..”(Agamben, pág 23)
Es decir que el modelo arquitectónico se desprende de su singularidad para volverse generalizable.

Sigue: “…El locus classicus de un epistemología del ejemplo se encuentra en los primeros analíticos . Aquí Aristóteles distingue el procedimiento por paradigmas, de la inducción y la deducción. Es claro, escribe, que el paradigma no funciona como una parte respecto del todo, ni como un todo respecto de la parte sino como una parte respecto de la parte...” (Agamben, pág 26).

 Lo que distingue al paradigma es, entonces, una tercera forma que no es ni la inducción ni la deducción sino un paradójico movimiento que va de lo particular a lo particular. El ejemplo constituye un peculiar modo de conocimiento que no procede articulando universal y particular sino que permanece en el terreno de lo particular. 

Se trata, dice Agamben, del estatuto epistemológico del paradigma as´´i entendido en tanto si, radicalizando la tesis de Aristóteles, se nos presenta una singularidad que no se deja reducir a ninguno de los términos de la dicotomía (universal-particular). Se trata del ejemplo como exemplum, voz latina distinta de ejemplar. Lo ejemplar es lo que se constituye por analogía, es lo que se vuelve paradigmaa en tanto se desactiva su uso singular, mientras que exemplun designa esa singularidad. Supone por lo tanto una regla irreductible.


El caso como exemplum

Jacques Lacan, retomo aquí lo planteado líneas arriba, toma como referencia la categoría aristotélica de lo particular en la proposición del 9 de octubre, para distinguir entre la doxa como corpus de doctrina y el caso como aquello que se articula a partir del síntoma puesto en transferencia: “Al comienzo del psicoanálisis está la transferencia (…) Un recuerdo de Aristóteles, un poquito de categorías, rogamos, para pulir a ese sujeto de lo subjetivo (…)”. (Lacan. Proposición… pág 13)

El significante de la transferencia, en tanto representa a un sujeto para otro significante cualquiera que, dice Lacan, solo supone la particularidad en el sentido de Aristóteles.

“…Debajo de la barra-continúa Lacan- el s representa el sujeto que resulta de él, implicando en el paréntesis el saber, supuesto presente, de los significantes en el inconciente, significación que ocupa el lugar del referente aún latente…” (Lacan. Proposición. Pág 13)


Situamos aquí el síntoma en tanto al comienzo de la experiencia se articula al saber del inconciente como retórica. Tenemos allí lo que Enrique Acuña designa como paradigma 1. Ya no se trata de lo universal de la clase sino de lo particular del síntoma en la entrada en análisis como saber textual del inconciente.

 Agrega: “La presencia del analista es correlativa a la posición del inconciente, siempre y cuando se dirija a él, es decir llame un suplemento, un plus. Eso sale de la doxa de mi pura particularidad y entra en la posibilidad de una singularidad (…) Es decir, induce aquí un nuevo particular que será singular con respecto a esto: si comparo como entró alguien desde la envoltura formal del síntoma y se produjo otra cosa…” (Enrique Acuña. Nombres, pág 4-5)

Se plantea entonces la cuestión de que los casos enseñan no solo la articulación entre lo particular y lo universal sino que el relato de un caso puede ser mostrar en que detalle alguien construyó una solución aplicable solo a ese caso. Paradigma 2, de lo singular en tanto invención. “…El dispositivo de enseñanzas de los casos permite, entonces, mostrar ese paradigma de lo singular como regla propia que inventó ese sujeto…” (Enrique Acuña. Nombres, pág 5)

El síntoma, escrito con h, es ahora solución singular, regla paradigmática de ese caso.

(*) Leido en las 2º Jornadas del litoral, Hacia el Bicentenario. Corrientes. 29 de mayo de 2010. Escrito a partir de las dos primeras clases del curso El caso analítico-entre lo universal de la clase y lo particular del ejemplo- Dictado en la Asociación de Psicoanálisis de Misiones. En curso actualmente.


Bibliografía

Acuña, Enrique. “La construcción entre lo universal y lo particular”. En Nombres, del psicoanálisis en movimiento. Boletín de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones. Año 5, Nº 14. Posadas. 2010.

Acuña, Enrique: “Desclasificar: un destino para lo singular”. En Resonancia y silencio. Psicoanálisis y otras poéticas. EdULP. 2009.

Freud, Sigmund. “Construcciones en el análisis”. En Obras Completas. Amorrortu.

Lacan; Jacques. “Proposición del 9 de octubre sobre el analista de la escuela”. En VV.AA. Momentos cruciales de la experiencia analítica. Manantial.

Agamben, Giorgio. “¿Qué es un paradigma? En”Signatura rerum. Sobre el método. Adriana Hidalgo.

Ale, Marcelo. “El caso es el relato”. En La clínica analítica y las referencias. De la campana. La Plata.