jueves, 3 de junio de 2010

II JORNADAS LITORAL. Exemplum, por Christian Gomez


Exemplum (*)
-El caso analítico entre lo universal de la clase y lo particular del ejemplo-

Por Christian Gómez


El trabajo que voy a presentarles retoma algunas cuestiones que estamos estudiando en la Asociación de Psicoanálisis de Misiones a partir de plantear la pregunta sobre que es un caso para el psicoanálisis.

Tomamos como documento inicial de trabajo un texto de Enrique Acuña (“La construcción entre lo universal y lo particular”. Nombres, del psicoanálisis en movimiento. APM. Nº 14. 2010) de donde extraemos una problematización de la clínica analítica en términos de su legitimidad epistemológica. Cuestión que fuera planteada por Enrique Acuña en la actividad de enseñanzas de los casos llevada a cabo en la apertura del ciclo 2010 de la Delegación Posadas del Instituto Oscar Masotta.
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Tomamos dos modos articulados de poner en juego dicha legitimidad: el relato del caso y la disciplina del control. Es decir los procedimientos empleados en la construcción del caso por el analista.

Punto de partida inicial, entonces, retomar la tesis freudiana según la cual el caso es una construcción del analista que hace con fragmentos y retazos de los dichos del analizante el simulacro de un todo. Marcelo Ale, (La clínica analítica y las referencias. De la Campana. La Plata. 1997) plantea el problema de los modos de construcción del relato clínico y los interrogantes que suscita, justamente, en términos de su legitimidad.

La construcción del caso por el analista supone: 

1. Una hipótesis sobre la causa a partir de,
2. Una verdad histórica, opuesta por Freud a la verdad material.

Ahora bien, dicha hipótesis es a verificar, lo cual lleva al problema del control. Se trata de una conjetura. En términos de Freud: “No pretendemos que una contrucción sea más que una conjetura que espera confirmación, aceptación o rechazo.  Todo se aclarará con el curso de los acontecimientos futuros” (Construcciones en el análisis. Obras Completas.).

Pero por otro lado, al transmitir un caso hay un pasaje de los dichos que van de un particular modo de presentar el síntoma que conduce a la clase universal. Pero lo importante es que el caso es justamente el resto que queda entre lo particular y la clase como singularidad. Singularidad que funciona como referente.

Tenemos, entonces, dos lógicas diferentes: elevar el caso al paradigma, es decir situarlo en relación a una clase, y por otro lado una singularidad que escapa a ese universal y que, vamos a ver, empieza a funcionar en relación a una regla que vale solo para ese caso.


¿Qué es un paradigma?

Tomamos como referencia filosófica los planteos de Giorgio Agamben, quien en su libro Signatura rerum-sobre el método- pone a discutir las concepciones de T. Kuhn y M. Foucault en torno a lo que uno llama paradigma y el otro positividades. Nos interesa principalmente una conferencia titulada ¿Qué es un paradigma?

Allí  distingue en Tomas Kuhn dos modos diferentes o dos acepciones del término paradigma: una, acaso la más difundida, propone al paradigma como una matriz disciplinar o acuerdo entre los científicos y que funciona como doxa en el tiempo que Kuhn llama de ciencia normal. En este sentido el paradigma funciona como una lengua convencional, común en un determinado momento y en un determinado contexto. Equivalente, por lo tanto, al saber referencial de doctrina que se vuelve opinión. Elevar el caso al paradigma puede ser, entonces, una operación de diagnóstico diferencial cuando contamos un caso apelando a la lengua común.

La hipótesis a sostener es que este proceder es homólogo a otros que se realizan ya sea en ámbitos médicos, psicológicos o psiquiátricos. Ian Haking, desde la filosofía de la ciencia, plantea el problema que suscita el objeto a clasificar cuando es un objeto que interactúa con la clase que se constituye. Llama  a esto clases interactivas que producen con el objeto un efecto bucle: por un lado la clase crea el elemento que la integra y por el otro el elemento se desplaza de manera tal que la pasión por la clasificación conduce al infinito, siempre queda un resto no clasificable.

Por otro lado, irreductible a la clase tomada como universal, hay que ubicar lo que Lacan llama saber textual del inconciente y su desplazamiento temporal bajo transferencia. Lo cual es equivalente a decir que su saber de doctrina no es homogéneo al que produce cada síntoma. Volveré a esto.

“Kuhn-dice Agamben-  reconoce haber usado el concepto de paradigma en dos sentidos diferentes. En el primero-que el propone sustituir por el término matriz disciplinar-, paradigma designa lo que los miembros de cierta comunidad científica poseen en común, es decir, el conjunto de las técnicas, los modelos y los valores  a los que los miembros de una comunidad adhieren mas o menos concientemente.  En el segundo sentido, el paradigma es un elemento singular de este conjunto, los principia de Newton o el Almagesto de Ptolomeo- que, sirviendo de ejemplo común, sustituye las reglas explícitas y permite definir una tradición de investigación particular y coherente. 

Los paradigmas determinan entonces la ciencia normal. En este segundo sentido, que Kuhn considera el mas nuevo y profundo, el paradigma es simplemente un ejemplo, un caso singular que, a través de su repetibilidad, adquiere la capacidad de modelar tácitamente el comportamiento y las prácticas de investigación de los científicos. El imperio de la regla como canon se sustituye así por el paradigma; la lógica universal de la ley, por la lógica específica y singular del ejemplo…” (Agamben. Signatura rerum.  Pág 16).

Para Agamben, el panóptico estudiado por Foucault en Vigilar y castigar funciona como un ejemplo, es decir un paradigma: “ …Pero el panopticon es, a la vez, un modelo generalizable de funcionamiento; panoptismo, o sea, precisamente principio de conjunto y modalidad panóptica del poder. Como tal, es una figura de tecnología política que puede y debe disociarse de todo uso específico. No es solo un edificio onírico, sino el diagrama de un mecanismo de poder llevado a su forma ideal. ..”(Agamben, pág 23)
Es decir que el modelo arquitectónico se desprende de su singularidad para volverse generalizable.

Sigue: “…El locus classicus de un epistemología del ejemplo se encuentra en los primeros analíticos . Aquí Aristóteles distingue el procedimiento por paradigmas, de la inducción y la deducción. Es claro, escribe, que el paradigma no funciona como una parte respecto del todo, ni como un todo respecto de la parte sino como una parte respecto de la parte...” (Agamben, pág 26).

 Lo que distingue al paradigma es, entonces, una tercera forma que no es ni la inducción ni la deducción sino un paradójico movimiento que va de lo particular a lo particular. El ejemplo constituye un peculiar modo de conocimiento que no procede articulando universal y particular sino que permanece en el terreno de lo particular. 

Se trata, dice Agamben, del estatuto epistemológico del paradigma as´´i entendido en tanto si, radicalizando la tesis de Aristóteles, se nos presenta una singularidad que no se deja reducir a ninguno de los términos de la dicotomía (universal-particular). Se trata del ejemplo como exemplum, voz latina distinta de ejemplar. Lo ejemplar es lo que se constituye por analogía, es lo que se vuelve paradigmaa en tanto se desactiva su uso singular, mientras que exemplun designa esa singularidad. Supone por lo tanto una regla irreductible.


El caso como exemplum

Jacques Lacan, retomo aquí lo planteado líneas arriba, toma como referencia la categoría aristotélica de lo particular en la proposición del 9 de octubre, para distinguir entre la doxa como corpus de doctrina y el caso como aquello que se articula a partir del síntoma puesto en transferencia: “Al comienzo del psicoanálisis está la transferencia (…) Un recuerdo de Aristóteles, un poquito de categorías, rogamos, para pulir a ese sujeto de lo subjetivo (…)”. (Lacan. Proposición… pág 13)

El significante de la transferencia, en tanto representa a un sujeto para otro significante cualquiera que, dice Lacan, solo supone la particularidad en el sentido de Aristóteles.

“…Debajo de la barra-continúa Lacan- el s representa el sujeto que resulta de él, implicando en el paréntesis el saber, supuesto presente, de los significantes en el inconciente, significación que ocupa el lugar del referente aún latente…” (Lacan. Proposición. Pág 13)


Situamos aquí el síntoma en tanto al comienzo de la experiencia se articula al saber del inconciente como retórica. Tenemos allí lo que Enrique Acuña designa como paradigma 1. Ya no se trata de lo universal de la clase sino de lo particular del síntoma en la entrada en análisis como saber textual del inconciente.

 Agrega: “La presencia del analista es correlativa a la posición del inconciente, siempre y cuando se dirija a él, es decir llame un suplemento, un plus. Eso sale de la doxa de mi pura particularidad y entra en la posibilidad de una singularidad (…) Es decir, induce aquí un nuevo particular que será singular con respecto a esto: si comparo como entró alguien desde la envoltura formal del síntoma y se produjo otra cosa…” (Enrique Acuña. Nombres, pág 4-5)

Se plantea entonces la cuestión de que los casos enseñan no solo la articulación entre lo particular y lo universal sino que el relato de un caso puede ser mostrar en que detalle alguien construyó una solución aplicable solo a ese caso. Paradigma 2, de lo singular en tanto invención. “…El dispositivo de enseñanzas de los casos permite, entonces, mostrar ese paradigma de lo singular como regla propia que inventó ese sujeto…” (Enrique Acuña. Nombres, pág 5)

El síntoma, escrito con h, es ahora solución singular, regla paradigmática de ese caso.

(*) Leido en las 2º Jornadas del litoral, Hacia el Bicentenario. Corrientes. 29 de mayo de 2010. Escrito a partir de las dos primeras clases del curso El caso analítico-entre lo universal de la clase y lo particular del ejemplo- Dictado en la Asociación de Psicoanálisis de Misiones. En curso actualmente.


Bibliografía

Acuña, Enrique. “La construcción entre lo universal y lo particular”. En Nombres, del psicoanálisis en movimiento. Boletín de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones. Año 5, Nº 14. Posadas. 2010.

Acuña, Enrique: “Desclasificar: un destino para lo singular”. En Resonancia y silencio. Psicoanálisis y otras poéticas. EdULP. 2009.

Freud, Sigmund. “Construcciones en el análisis”. En Obras Completas. Amorrortu.

Lacan; Jacques. “Proposición del 9 de octubre sobre el analista de la escuela”. En VV.AA. Momentos cruciales de la experiencia analítica. Manantial.

Agamben, Giorgio. “¿Qué es un paradigma? En”Signatura rerum. Sobre el método. Adriana Hidalgo.

Ale, Marcelo. “El caso es el relato”. En La clínica analítica y las referencias. De la campana. La Plata.






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