domingo, 5 de junio de 2011

III Jornadas del Litoral- “La formación del analista: Universidad, Instituto, Escuela"


Francisco Uranga, Marcela Romero y Christian Gomez en la Apertura de las III Jornadas del Litoral (I.O.M.).Paraná, 21 de mayo 2011. 

La formación del analista:

Universidad, Instituto, Escuela



III Jornadas del Litoral del Instituto Oscar Masotta

-del Bicentenario-

El día sábado 21 de mayo tuvieron lugar en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, las III Jornadas del Litoral organizadas por la Delegación Paraná, el C.I.D. Corrientes-Chaco y la Delegación Posadas del I.O.M. Bajo el título “La formación del analista: Universidad, Instituto, Escuela” se conformaron tres mesas de trabajos donde conversaron con el auditorio presente participantes de las distintas ciudades de la red en esta región.-




Un programa tripartito

La apertura estuvo a cargo de Marcela Romero (Paraná) quien destacó la concurrencia no solo de quienes hicieron esta vez de anfitriones sino de quienes se acercaron de las provincias vecinas. Refiriéndose al tema convocante (la formación del analista) puso énfasis en la pertinencia del mismo no solo por la ineludible actualidad de la cuestión en nuestras ciudades sino fundamentalmente por constituir la 3º pata de un programa que, por sugerencia de Germán García, comenzó en el año 2009 en Posadas: Episteme, Clínica y Política fueron los ejes trazados para un programa de tres años. Psicoanálisis: principios y finalidades fue el comienzo de la serie hacia el Bicentenario. El síntoma en la experiencia analítica, en el año del Bicentenario y en el centenario del psicoanálisis en Argentina (Corrientes, mayo de 2010). La serie hace un punto en Paraná 2011. Ahora que hemos realizado el recorrido sabremos, por los efectos, que se puso en juego en estos tres años.



La enseñanza del psicoanálisis en la universidad

Bajo este título se constituyó la 1º mesa, con la coordinación de Francisco Uranga (Paraná).

Comenzó tomando la palabra José Chaín (Corrientes-Chaco) quien rotuló a su ponencia Psicoanálisis y universidad. A partir de algunas puntuaciones sobre las posiciones tanto de Freud como de Lacan en relación al papel del psicoanálisis en la universidad destacó por un lado el aspecto de difusión que, por ejemplo, Freud atribuía a la presencia del psicoanálisis en los claustros universitarios y por otro, mas específico, opuso la transmisión como algo que puede traducirse en efectos de formación y el conocimiento mas ligado a la información que alguien puede recibir en el ámbito universitario.

Por su parte, Lorena Danieluk (Posadas) partió de una lectura del texto de Kant “El conflicto de las facultades”. Su ponencia (Conflicto: psicoanálisis, universidad) giró en torno a las consecuencias que, según hipótesis de Germán García, Freud saca de Kant a la hora de plantear las controversias en torno a “psicoanálisis laico vs. el saber universitario” pero también en referencia al problema de la habilitación-autoridad.

Darío Díaz (Paraná) cerró la mesa con una ponencia (De las discusiones del analista) en la que dirigió la atención del auditorio a las discusiones del analista en el ámbito de las instituciones públicas las cuales no pueden partir sino de premisas universales que rápidamente conducen a la idea del bien común. ¿Como incluir en éste ámbito una práctica que supone la pulsión, objeción a cualquier comunidad del bien?. La pregunta conduce a pensar el papel del analista en la ciudad y sus intervenciones públicas.



El instituto y la transferencia de trabajo

La 2º mesa contó con la coordinación de Julieta Ríos (Posadas).El título: El instituto y la transferencia de trabajo.

Fernando Abelenda (Corrientes-Chaco) presentó bajo el título Psicoanálisis y política un trabajo que giró en torno al par ideología-política para cuestionar dicho par a partir de la política del psicoanálisis. Si ser una ponencia sobre historia de psicoanálisis tomó esa perspectiva al formular el problema que la ideología plantea al psicoanálisis (por ejemplo en Plataforma-Documento, en los años 70) para deslizarse hacia el agujero que en la ideología introduce la política del psicoanálisis como salida en tiempos difíciles de la historia argentina.

Rodrigo Cibils (Posadas) retomó la cuestión del Instituto y la transferencia de trabajo a partir de la pregunta por el que enseña. Un artículo de Enrique Acuña (“La paradoja del enseñante: Lacan con Russell”) orientó el trabajo hacia la lógica de porqué el que enseña lo hace como analizante. De aquí se deduce que no hay formación del analista sino formaciones del inconsciente, es decir el propio análisis. Palanca de la enseñanza puesta en juego en el Instituto y el efecto de transferencia hacia el psicoanálisis que se opone a cualquier modo de erudición que tome como punto de partida un saber ya constituido.

Para finalizar, Pamela Peltzer (Paraná) retomó la inquietud que supone la pregunta por la formación del analista. En su ponencia (¿De ciudades analíticas y de formación?) interroga el sintagma lacaniano según el cual hay que entender la formación del analista como una formación del inconsciente para llevar las cosas al corazón de la experiencia: el análisis del analista. Pero esto último articulado a la transferencia con otros posibles a partir de la presencia del instituto en las ciudades como Paraná entre otras del litoral pero también del país del I.O.M.



La Escuela en la formación de los analistas

La última mesa contó con las exposiciones de Luis Polo (Corrientes-Chaco) y Christian Gómez (Posadas). Coordinó Damián Leikis (Corrientes-Chaco)

Bajo el título Presente Luis Polo abordó el problema del lugar que ocupa hoy el analista en la ciudad entendida no solo como geografía sino principalmente como red semántica desde donde son interpretados y etiquetados los hechos que hacen a la vida pública. Esos efectos de discurso hacen a la presencia del psicoanalista y del psicoanálisis en los debates actuales. Hace contar la fuerte presencia de la ciencia como quien desde la divulgación mediática otorga sentido a la realidad.

Por último Christian Gómez (Variaciones sobre el control) se refirió a la disciplina del control en tanto arista en al formación del analista. Distinguió los usos del control en tanto de estos se deducen modos de organización de las instituciones analíticas. Por otro lado el uso del control en tanto conduce al saber referencial (por ejemplo el diagnóstico) o si por el contrario lleva a la construcción de una hipótesis del inconsciente, sobre lo que cae del paradigma: el caso como tal, es el que enseña a los psicoanalistas.



Punto seguido

El cierre de las jornadas estuvo a cargo de Cecilia Poggio (Paraná) quien luego de hacer un breve recorrido por las diversas temáticas expuestas: la oposición entre la habilitación universitaria y la formación del analista, la diferencia entre el enseñante, su división y la erudición como signo de un programa cerrado, el control como una práctica anudada al análisis del el analista y las políticas, a ser pensadas siempre según el contexto, inherentes al lugar del analista en la ciudad y sus modos de intervención.

Palabras conclusivas que alentaron a un próximo encuentro que, conjeturo mientras escribo esta reseña, llevará las marcas de estos tres años de trabajo y de las posiciones, encuentros y desencuentros que lo hicieron posible.-



Christian Gómez, mayo de 2011.





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