lunes, 26 de mayo de 2014

Reseña Coloquio-Seminario: “De lo real en el síntoma: lo que queda sin descifrar”. Docente invitado: Enrique Acuña.



Instituto Oscar Masotta. (IOM2)-
Delegación Posadas- Seminario Clínico 2014-

Inconsciente siglo XXI: El saber para cada uno, en lo contemporáneo.

Reseña Coloquio-Seminario: “De lo real en el síntoma: lo que queda sin descifrar”.

Docente invitado: Enrique Acuña.

Por Christian Gómez

El día viernes 9 de mayo tuvo lugar el inicio de la segunda clase del seminario clínico de la Delegación Posadas del IOM2. Bajo la modalidad de Coloquio-Seminario, contamos con la presencia de Enrique Acuña quien tituló a su intervención “De lo real en el síntoma: lo que queda sin descifrar”.

Comenzó por situar el carácter complejo que tiene el axioma “El inconsciente está estructurado (como un) lenguaje” con el cual Lacan, en el escrito “Función y Campo de la Palabra…” afirma que la función de la palabra, al agujerear el campo del lenguaje, produce un efecto de división en quien habla, entre lo que dice y lo que quiere decir.  Esa palabra, proveniente del inconsciente, es una causación de la neurosis como en una curación en su interpretación. Las formaciones del inconsciente son el único modo de existencia del mismo. 

Así el síntoma en el caso freudiano “El hombre de las ratas” (1910) enseña,  al ubicar allí Freud una frase del padre que funciona a modo de “injuria”, término usado por Lacan en el escrito “La metáfora del sujeto”: “serás un gran hombre , o un gran criminal” . La frase es una manera de nombrar que deja al sujeto indeterminado en el intervalo del “ni –ni”-.  El efecto de esta indeterminación significante se observa luego en la conexión con la palabra “rata” en su polisemia (ratt-ratten…) como significante que remite a más de un significado en la dimensión de su deuda simbólica.

Luego Acuña diferencia el sujeto del inconsciente  del individuo como ser social partir del “mito individual”, lectura en clave levistrossiana de “la novela familiar del neurótico” que hiciera Jacques Lacan. El mito remite a una modalidad lógica de cuatro términos que se ponen en juego en articulación como significantes llave para la apertura y cierre del Inconsciente.

 En este momento, para Lacan, el significante, cristal de la lengua, agujerea el campo del lenguaje entendido como la significación común. Se trata de un inconsciente “retórico” –red de significantes articulada- que toma su tropos en las figuras de la metáfora y la metonimia pero aquí se incluye un desarreglo escencial por la vía de un objeto no significante, que es su causa real. Este inconsciente, en forma elíptica en la neurosis obsesiva, o bien bajo el modo de la hipérbole histérica o el pleonasmo fóbico,  tiene como vía regia el sueño.

¿Cómo mantener el suspenso del significante?  Enrique Acuña toma, por ende,  el fragmento de un sueño relatado por un analizante que permite  demostrar  el límite donde ya no hay más palabras, aislando un real. EL ombligo del sueño  -como detención de la cadena asociativa-  supone un aislamiento de la causa. Introduce entonces aquello que en los años 60, a partir del seminario XI, “Los conceptos fundamentales del psicoanálisis”, Lacan propondrá como una versión del inconsciente como escansión temporal.  Un movimiento de apertura y cierre que sigue la estructura de borde pulsional. Un corte de  la cadena significante que introduce la pulsión. Se agrega así un inconsciente mecánico, verificable en el fracaso del acto de decir del lapsus que es su expresión frecuente, efecto de esa experiencia del límite del significante, castración simbólica; que conduce a un elemento causal: el objeto “a”.  Es el acto de decir como enunciación lo que crea ese espacio.

Por ello, a partir de los años 70, señala;   el inconsciente es situado como el   “espacio de un lapsus” que Lacan escribe como el “esp de un laps” (situado en el texto “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 2”). Se trata de un decir que habita ese  hueso logrado en el dispositivo analítico, donde ya no hay significación,  siendo el  “esp” el sitio propio del inconsciente como un real que se logra después de desplegada la cadena. Más que el sentido de las palabras importa aquí el sonido que queda fuera del sentido gozado, juego homofónico del neologismo lacaniano jouisens .

Esta perspectiva, en correlación con el final de la experiencia, conduce a una dimensión pragmática del inconsciente,  es más bien un “saber hacer” con el fracaso del inconsciente que aparece en un sujeto pensado como discontinuo con la Linguistica y como vacio con la referencia a una Topología.
De este modo, las figuras de la retórica, la mecánica articulada al corte temporal y el espacio donde se cava un ser diferente del sujeto, recortan tres versiones del inconsciente que solo a los fines de la exposición y como un modo de situar momentos en la enseñanza de Jacques Lacan se localizan como sucesiones. Lejos de la superación hay por el contrario, en esta brújula, una articulación que permite vislumbrar modos de trasmitir el recorrido de un análisis.

El coloquio continuó el día sábado 10 de mayo con la presentación de dos casos clínicos a cargo de Fernando Kluge y Claudia Espínola, docentes de la Delegación, con los comentarios de Enrique Acuña.-

No hay comentarios: