jueves, 19 de marzo de 2015

V Jornadas del Litoral: “El psicoanálisis con los discursos de la época”. reseña_



IOM2

Instituto Oscar Masotta.

V Jornadas del Litoral:

 “El psicoanálisis con los discursos dela época”.

7 y 8 de Noviembre.

Organizan: 

Delegación Posadas. 
Centro de investigación y docencia Corrientes – Chaco.

Museo provincial: Juan Yaparí. Posadas – Misiones.


Comentario: Lorena Danieluk.

Los días 7 y 8 de noviembre del corriente se llevaron a cabo las V Jornadas del Litoral en esta oportunidad en la ciudad de Posadas, en al Museo Provincial de bellas artes: Juan Yaparí.
La apertura a cargo de Damián Leikis (CID Corrientes – Chaco) y Lorena Danieluk (Delegación Posadas), planteó estas V Jornadas como consecuencia de la conversación y de un trabajo en red con otros grupos de la región: Corrientes, Chaco, Gualeguaychú; como así también la conexión con el trabajo que se realiza por ejemplo en Buenos Aires.

Resaltando el espíritu del Instituto Oscar Masotta (IOM) el cual apunta a las posibilidades regionales de organización, como así también que lo local genere las condiciones favorables a la transmisión del psicoanálisis.

Es de este modo entonces, que el eje temático de estas V Jornadas, el cual oficio de provocación a la conversación, no es sin un miramiento por la época y la región que le da un lugar. Interesa el “con” del psicoanálisis con los discursos de la época, en tanto no es posible pensar al psicoanálisis sin su relación a otros discursos.

La primer mesa de trabajos libres: Nuevas clasificaciones y nuevas leyes en Salud Mental – La crisis del DSM - contó con la participación de Rodrigo Cibils (Delegación Posadas), Carlos Trujillo (CID Corrientes – Chaco) y los comentarios de Claudia Espínola (Delegación Posadas).

Esta mesa supo poner en discusión el problema actual de las clasificaciones, más precisamente la proliferación de diagnósticos (DSM) con la intención de generar un mercado, esto es, cierta dependencia confortable a un medicamento, una vida que queda así organizada y determinada por un prospecto. En el mismo movimiento constatamos el estallido de la clínica. Como contrapartida, el psicoanálisis se interesa en poner en juego una escucha, la cual no sólo delimitará un diagnóstico sino también, y más precisamente, orientará hacia el establecimiento de un síntoma analítico, posibilidad de construcción de una pregunta y respuesta para cada quien, atento a lo que resuena en cada uno; más allá de las modas del mercado.

La segunda mesa de trabajos libres: De los conceptos a los discursos –Psicoanálisis y falla del lazo social -, contó con la participación de Germán Tor (Delegación Posadas), Evelina San Martín (CID Corrientes – Chaco) y Fernando Kluge (Delegación Posadas), los comentarios estuvieron a cargo de Carlos Trujillo.

La conversación giró en torno al problema actual de diagnósticos que terminan siendo “apresurados” en función de su orientación por la presentación de determinados “signos” en un sujeto, nombrando a alguien como autista por ejemplo, por presentar indicadores de tal diagnóstico. Ahora bien, la hipótesis del inconsciente como brújula que orienta, implica que para el psicoanálisis, el diagnóstico y la cura son en transferencia y como tal, cada hipótesis es precisamente eso, una construcción que como tal deberá ser comprobada en la temporalidad de una cura.

El día concluyó con la ponencia de Silvia Ons (Dirección Ejecutiva del IOM2). Incidencias clínicas del orden simbólico en el siglo XXI, la incredulidad como rasgo más moderno, puede darse la mano con el fundamentalismo más extremo. El lugar del Otro estará ocupado por su goce: el Otro es malo, generando cierto efecto paranoico. Además, la velocidad con la que se nombran algunas cuestiones, otorgando cierta identidad, como así también la equiparación y porque no cierta captación del cuerpo por el objeto técnico, generan cierto cuerpo máquina, algunos sitios por internet que se ofrecen como fuente pulsional para la fantasía: rasgos del orden simbólico que generan efectos en la subjetividad de la época. 

Así como Lacan consideraba que el discurso capitalista entraba muy bien en la subjetividad por generar esa especie de circuito infernal, un psicoanálisis al localizar un goce singular, resta efecto a esa maquinaria capitalista, otorgando la posibilidad de un camino diferente.
El día de trabajo concluyo con la conversación y preguntas del auditorio.

El día sábado dio lugar a la tercer mesa de trabajos libres: La brújula del síntoma analítico –el reverso de la época – en esta oportunidad Luciana Molfino ( CID Corrientes – Chaco) y Julieta Ríos (Delegación Posadas), con la coordinación de Rodrigo Cibils (Delegación Posadas), plantearon ciertos ejes en torno a la posibilidad de construcción de un síntoma en psicoanálisis, en contraposición a los nombres de época que generan cierto etiquetamiento y por tal motivo silenciamiento de la subjetividad.

Allí donde alguien constata que es hablado por el Otro: padres, época, etc. y cuyo efecto enferma y paraliza al sujeto, pensar el síntoma construido con palabras en la cura analítica, no solo es plantear una práctica que privilegia al síntoma en vez de buscar sofocarlo o eliminarlo, también es una apuesta a que algo diferente se jugará en esa construcción con un analista, otorgando un estatuto diferente a una vida. Es la intención de salir de la pasividad del ser “hablado por el Otro” a la posibilidad de tomar la palabra y generarse un destino propio.

Posteriormente, la intervención de Enrique Acuña (Interlocutor de la Delegación Posadas, Director del CID Corrientes – Chaco), El psicoanálisis con la ciencia y la religión, plantea de entrada una paradoja, a partir de los términos en alemán, localizados en la obra de S. Freud: Unglauben: incredulidad y Genossen: compañeros, en tanto la incredulidad implica también cierto compañerismo o creencia, precisamente en esa no –creencia compartida, señala, dice Acuña, la paradoja de creer en el otro aunque diga que no. Así y en comparación con la religión, el sujeto neurótico en lugar de su fe, necesita de su creencia.
Pone así en tensión a Freud y Lacan, en tanto el primero pensó la declinación de la religión, mientras que el segundo piensa el triunfo de la misma, en tanto la construcción del símbolo religioso resulta indestructible.

En la historia de las religiones será posible notar cierta sustitución de Dios por el padre. Entonces, el padre normativo, simbólico organiza el campo del goce. Momento de construcción de la instancia normativa del superyó, en donde el sujeto quedará dividido entre demanda de sentido y lo irrepresentable como estructural.

Lo nodal en Freud, será su hipótesis de que en las neurosis hay religiosidad, por oposición a la religión. La religiosidad será precisamente de aquel que al considerarse incrédulo, desconoce que es allí donde en algo cree. No obstante, para Freud, ese sistema de creencias es frágil y oscilante.

La creencia en las neurosis, en el objeto del fantasma es la religiosidad del neurótico, el neurótico es no profano. Mientras que un psicoanálisis inicia cuando algo se profana, explica Acuña, cuando es posible profanar el punto de religiosidad, es decir de sentido del neurótico. El triunfo de la religión, pensado por Lacan, es: no quiero profanar mi fantasma.
Ahora bien, resulta interesante que las operaciones de la ciencia y de la religión coinciden en tanto articulan particulares a un universal (para todos), mientras que el destino singular será para el psicoanálisis.-

La salutación final de las Jornadas de la mano de Christian Gómez (Delegación Posadas) y María José Roca (CID Corrientes – Chaco), acentuando el camino transitado por los grupos de la región que permitió, no sin el asesoramiento y la transferencia de trabajo generada por Enrique Acuña, llegar a celebrar estas V Jornadas. El cierre, al modo de punto conclusivo pero también avizorando un porvenir y preparando un nuevo año de trabajo, invitó a las VI Jornadas del Litoral en la ciudad amiga del Chaco.-





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