clase 3 -Neurosis de Transferencia- comentario de Julieta Rios.


IOM2 -Delegación Posadas- 
Ciclo 2018- Seminario Clínico:

NEUROSIS ACTUALES EN LA ÉPOCA DE LA TÉCNICA
-Angustia y Síntoma en la demanda pulsional-

Clase N° 3. Coloquio Seminario: Neurosis de transferencia

Viernes 8 y sábado 9 de Junio.

Docente invitada: Blanca Sánchez (E.O.L., Buenos Aires)

Comentario: Julieta Ríos

La tercera clase del Seminario Clínico, bajo la modalidad de Coloquio-Seminario, estuvo a cargo de Blanca Sánchez, miembro de la E.O.L. Buenos Aires, con los comentarios de Lorena Danieluk, responsable adjunta de la Delegación Posadas del IOM2.

Blanca Sánchez parte de ubicar una primera nosología freudiana donde el factor determinante es el trauma en la historia del sujeto. Lo que desencadena las neurosis actuales (neurastenia, neurosis de angustia) es la libido insatisfecha que deriva directamente en angustia. O sea que tenemos la insatisfacción sexual como causa. Demuestra de este modo que la primera intuición de Freud es que el instrumento fálico –el falo como órgano- se encuentra fuera de juego en el goce. Mientras que en la actualidad pareciera ser que el sujeto nunca goza lo que debería gozar.

Por otro lado, la docente señala que las neurosis de transferencia (histeria, obsesión y fobia) son aquellas que se caracterizan por la capacidad de establecer un lazo transferencial con el analista. Hay un lazo al Otro como lugar donde el neurótico puede plantearse la cuestión de su existencia como pregunta articulada. Por el lado de la histeria, la pregunta por la feminidad y por el lado de la neurosis obsesiva, la pregunta por la existencia, poniendo en juego procreación y muerte, respectivamente.

Tomando como referencia el escrito de Lacan "La dirección de la cura y los principios de su poder", señala que en el neurótico hay una particular relación con el deseo como deseo del Otro. El obsesivo acentúa el rasgo imposible en el deseo, anulando el deseo del Otro en su yo quiero obsecado, individual e "intrasubjetivo"; de esta manera lo que anula es su propio deseo. La histérica, por su parte, acentúa el rasgo del deseo insatisfecho; se trata de la “intriga histérica” como "intersubjetiva", en tanto está siempre atenta a los signos del deseo del Otro, justamente para no satisfacerlo.

Siguiendo a Eric Laurent ubica como un detalle de época las presentaciones que se dan como desarreglos del goce, más que como sorpresas del inconsciente: anorexia, cortes en el cuerpo, etc.
Pasará luego a desarrollar dos momentos que Miller aísla en "Introducción al método psicoanalítico": la subjetivación, entre la avaluación clínica y la localización subjetiva; y la rectificación, entre la localización y la introducción al inconsciente. 

El sufriente viene buscando que el analista avale su síntoma; luego la localización subjetiva consistirá en un acto ético en tanto permite distinguir entre el enunciado y la enunciación en quien habla, lo cual adquiere su relevancia al tener que establecer un diagnóstico diferencial. Introduciendo el malentendido se reformula la demanda y se abren las puertas al inconsciente al ir de la dimensión del hecho a la del dicho. Permite ubicar al sujeto en la cadena significante: quién habla y desde qué lugar lo hace. La rectificación subjetiva apunta a que alguien que viene a quejarse de los otros empiece a quejarse de sí mismo.

También va a citar a Eric Laurent (Modos de entrada en análisis y sus consecuencias) al decir que se entra en análisis cuando la verdad se pone en juego en lo simbólico de los síntomas. Y el síntoma se convierte en analítico cuando se eleva por sobre la fragmentación del cuerpo orgánico y entra en la maquinaria del lenguaje. La pregunta es cómo articular significante y goce. En el caso de Dora se producen movimientos dialécticos de la verdad, donde el recuerdo en el que Dora se chupa el dedo mientras tira de la oreja de su hermano, implica la presencia de un goce en su forma de inercia, matriz que ilustra sus automatismos de repetición. Mientras que en el hombre de las ratas se produce en el relato del tormento- cierto anudamiento entre la emergencia de esa verdad en el relato y un goce ignorado, produciendo en dicho anudamiento una nueva "implicación" del sujeto.

Lacan eleva la histeria a un discurso, donde el sujeto se dirige a un Otro para producir un saber, en ese lazo donde se instaura el circuito de la palabra hay el encuentro con un vacío central, quiere decir que no todo puede ser dicho. En esa identificación a los ideales con que alguien se presenta al inicio de un análisis, de lo que se trata es de cortar la vía del sentido y producir los significantes que a cada uno le han marcado, remitir al sujeto a ese vacío central.

En lo desarrollado hasta aquí, Blanca Sánchez da cuenta del inconsciente transferencial, al cual se accede a partir del lazo al Otro puesto en juego en la transferencia. Pasaje necesario para localizar el inconsciente en tanto real, donde se trata más bien de palabras que no remiten a un sentido, enjambre de S1 en plural- que no se comprenden pero tienen relación con lo sexual. Recurre a los textos de la última enseñanza de Lacan para pensar la histeria hoy, como el Seminario XXIII donde Lacan habla de la "histeria rígida" o "sin Nombre del Padre", aquella que se presenta muy armada en su síntoma, sin la necesidad de recurrir al lazo con el Otro de la transferencia para interpretarlo; lo cual plantea un desafío al lugar del analista en el dispositivo.

Puntúa particularmente en el seminario 24 una frase en francés: L’insu qui sait de Luve-béve, juego homofónico donde l’insu se traduce por lo no sabido o l’insu qui sait puede decirse l'insucces: el fracaso. Finaliza con una referencia a la ficción y la poética, donde se trata del forzamiento del sentido para agotarlo y producir un vacío donde se aloja el goce. De eso se trata un análisis: localizar las palabras que a uno lo han marcado en el cuerpo para circunscribir ese vacío respecto al goce.

El sábado 9 se llevó a cabo la disciplina del comentario con dos textos seleccionados por Lorena Danieluk y Claudia Espínola (delegación Posadas IOM2) del escrito de Lacan "La dirección de la cura y los principios de su poder", en cuya articulación Blanca Sánchez encuentra el anudamiento posible entre significante y goce, y la pregunta sobre el fin de análisis. Resaltando al mismo tiempo que en la elección del texto se pone en juego, en términos de enunciación o división subjetiva, el gusto de cada uno, involucrando un método de investigación en psicoanálisis y una política de enseñanza.-

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